Cuando aparece una pérdida auditiva el método más cómodo, más sencillo y más eficaz suele ser en la mayoría de los casos el empleo de unos audífonos.
Los audífonos no dejen de ser unos dispositivos tecnológios que recogen el sonido, lo manipulan en función del problema auditivo del usuario y lo emiten a sus oídos para que pueda percibir correctamente la señal auditiva.
Hay que entender dos aspectos principales de los audífonos:
- Cada pérdida auditiva necesita unos audífonos adaptados a cada caso en particular
- Los Audífonos solo se encuentran en centros auditivos debidamente reconocidos. Estos dispositivos son considerados como tecnología sanitaria por lo que para su empleo siempre debe haberse realizado primero una completa evaluación auditiva.